- reset +
Home

Jota Morelli, el que tocó con todos

En más de 30 años de carrera, Jota Morelli las hizo todas con la música. En nuestro país compartió banda con músicos de la talla de Luis Alberto Spinetta (uno de sus ídolos), Fito Páez y Pappo, quienes pueden ubicarse a la cabeza de una extensísima lista que también componen otros notables como Luis Salinas, Lito Vitale y Pedro Aznar. Cuando se fue a probar suerte afuera, terminó tocando cinco años en Estados Unidos con Al Jarreau, ganador de cuatro premios Grammy como mejor cantante de jazz. Desde el 2009 se desempeña como baterista de Los Enanitos Verdes, banda histórica del rock nacional que tiene enorme éxito en México.

Cuando empezó a tocar la batería, Jota (que alguna vez fue José) tenía apenas 9 o 10 años y nunca más paró. Menciona como sus grandes mentores a su padre, el entrañable Chilín Morelli, y a Sartén Asaresi. Luego de las experiencias adolescentes en Venado Tuerto, comenzó su carrera profesional en 1981 en Buenos Aires, momento en el cual grabó su primer disco con La Torre, aquella singular banda que encabezaban una rockera Patricia Sosa y Oscar Mediavilla. “Yo entré ese año y todavía eran un grupo de covers que se llamaba Nomady Soul, pero ellos ya tenían algunos temas propios y armaron La Torre. El Negro García López, a quien conocí en la época de la colimba, me llevó a una audición y quedé en la banda”, cuenta Jota.

A lo largo de estos años con la música el baterista cumplió “dos sueños increíbles que fueron tocar con Luis Alberto Spinetta durante casi cinco años y en Estados Unidos con Al Jarreau durante otros tantos, haciendo una gira mundial”, resaltó. Con especial cariño Jota recuerda los años con el Flaco, porque “fue una experiencia increíble, como ir a la Berklee… En la banda estaban (Javier) Malosetti, Mono Fontana, Claudio Cardone, Guille Arrom... Cada ensayo era una clase magistral porque con el Flaco se aprende mucho. Fue una experiencia increíble, cuando terminó ese período de cuatro o cinco años sentía que me faltaba todo”, admite el venadense.

Sin embargo, siempre se abre otra puerta. “Era 1991 y ahí Cachorro López me contactó para tocar en el primer disco de Diego Torres y me quedé hasta el 96, con gran éxito y muchas giras. Diego es muy talentoso y creció mucho”. Pero entonces sí llegó la hora de dar el salto y Jota viajó a Estados Unidos “para cumplir mi sueño de tocar música negra, soul y funk; porque había que estar ahí para hacerlo”, con la ya conocida historia junto al gran cantante Al Jarreau.

Fueron ocho años en el norte hasta que en 2004 “pintó la posibilidad de tocar con Fito Páez, yo extrañaba y tenía ganas de volver, así que me copó la idea. Justo se fue Sergio Verdinelli de la banda y estaba mi gran amigo Guille Vadalá y toqué dos o tres años con Fito y fue increíble porque cada show era una final del mundo. Fito tiene mucha adrenalina, gran nivel de exigencia y carácter fuerte; es un personaje pero arriba del escenario era impresionante lo que pasaba”, asegura.

El rosarino hizo un parate para dedicarse al cine y Morelli se fue con el guitarrista Luis Salinas, con quien grabó el disco “Sin tiempo”, y desde el 2009 está trabajando con Los Enanitos Verdes, con singular éxito en México y entre el público latino de Estados Unidos.

En el medio de todo eso, hay una etapa de Jota Morelli que no es tan conocida: su paso como baterista de la mítica Riff: “Con Pappo toqué poco tiempo, fueron cuatro o cinco meses en la última etapa de la banda donde también estaban JAF y Vitico. Fue una experiencia muy linda, la banda se desarmó pero yo seguí tocando con Pappo y Machi Rufino en la formación de Pappo’s Blues, fue una época que me dejó muchas anécdotas de Pappo, que era un personaje terrible y divertido, que le tiraba soda al padre para llamarlo (risas)”.

 

Batero de rock

Como quedó demostrado, Jota es un músico de mente abierta que 'tocó con todos', por eso alguna vez la revista Pelo lo calificó como “ecléctico”. “Me fascina tocar reggae y jazz, pero soy un baterista de rock que se formó escuchando a Led Zeppelin, Deep Purple y Beatles. Yo siempre toco con actitud de rock, porque la batería hay que tocarla para afuera, para que suene, me gusta darle y que salga el sonido para la gente”, explica Jota, como si escucharlo en vivo no fuera evidencia suficiente. E incluso asegura que “el aprendizaje es infinito, no hay techo. Hoy en día hay bandas con formaciones jazzísticas que son increíbles, a veces uno piensa que está todo inventado y aparecen locos que la siguen rompiendo y explorando”.

En los últimos tiempos Jota grabó un par de videos para la compañía de parches Remo, continúa en los baches que le dejan las giras haciendo algunas sesiones de grabación y en este 2012 estuvo a full con Los Enanitos Verdes girando por Estados Unidos, México, Colombia, Chile y Ecuador. “Aparte grabamos un disco nuevo que se llama ‘Tic Tac’ y sale a fin de año”, anticipó.

 

Siempre Venado

Lo que está fuera de discusión es dónde se lo puede encontrar a Jota cuando la agenda le da un respiro: en su casa en Venado Tuerto junto a su familia y sus amigos de siempre. “Yo soy muy tano, muy pegado a mi familia, tengo a mis viejos, sobrinos, mi hermana y grandes amistades acá. Cuando vengo recibo mucho afecto, Venado Tuerto es mi pueblo, donde nací, me crié, empecé a tocar la batería y a jugar al fútbol. Siempre está presente en mi vida”.

Tanto es así que para celebrar sus 30 años con la música, empujado por amigos realizó un megarecital gratuito en diciembre del 2011 en la esquina de Belgrano y 25 de Mayo, frente a la plaza San Martín, que resultó ser una maratón increíble de música con la presencia de invitados como las bandas locales Ojo Bizarro y Mofo, ambas apadrinadas de Morelli; y otros compañeros de ruta como Felipe Staiti (guitarrista de Los Enanitos), Facundo Monty, Coyote Damiani y Palmo Addario, entre muchos otros. Inclusive un momento inolvidable se produjo cuando convivieron sobre el escenario el pianista venadense radicado en Estados Unidos, Leo Genovese; y la notable Esperanza Spalding, que se encontraba descansando en nuestra ciudad. Jota estuvo varias horas dándole a los parches, muy bien rodeado de músicos y amigos, para que su ciudad quede agradecida.

 

Mirá este video de Jota Morelli:

K2_MEDIA